Perspectivas sobre la dinámica de ENOS: anomalías y relevancia intersectorial de las predicciones

El Instituto Interamericano de Investigación sobre el Cambio Global (IAI), en colaboración con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Universidad de Colorado Boulder fueron los anfitriones del segundo seminario regional sobre El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y sus implicaciones para los servicios climáticos en toda América. El 3 de diciembre de 2025, el evento reunió a cientos de participantes de todo el continente, lo que refleja el creciente interés en fortalecer las interfaces entre la ciencia y las políticas para la resiliencia climática.  

Anna Stewart-Ibarra, Directora Ejecutiva del IAI, inauguró la sesión haciendo hincapié en la importancia de los esfuerzos de colaboración para que el conocimiento científico sea accesible para la toma de decisiones. «Esta iniciativa responde a las prioridades identificadas por nuestros países miembros: fortalecer los servicios climáticos y comprender las incertidumbres y los impactos de los eventos ENOS», señaló.

El seminario web contó con una presentación principal de Shang-Ping Xie, un destacado científico climático de la University of California San Diego, quien compartió ideas innovadoras sobre la dinámica del fenómeno de El Niño de 2023. Su análisis reveló que, a diferencia de los fuertes episodios de El Niño anteriores, el fenómeno de 2023 se desarrolló con anomalías de vientos del oeste débiles, lo que cuestiona las hipótesis tradicionales sobre la previsibilidad de ENOS. Xie destacó el papel de las condiciones previas de La Niña y las interacciones entre cuencas, subrayando la necesidad de tener en cuenta los vínculos globales entre los océanos y la atmósfera en las previsiones futuras.  

Tras la sesión científica, dos paneles interactivos mostraron las experiencias nacionales y sectoriales en la aplicación de la información del ENOS:

  • Panel de Servicios Climáticos Nacionales: Expertos de El Salvador, Argentina y Colombia compartieron estrategias para integrar las previsiones del ENOS en la gestión de riesgos y la planificación agrícola. Jacquelyn Rivera (El Salvador) presentó el trabajo pionero del país en materia de pronósticos basados en el impacto, mientras que Pedro DiNezio (Argentina) destacó la importancia de las evaluaciones posteriores a los eventos para mejorar los modelos de predicción. Julieta Cerna (Colombia) habló de los avances en el monitoreo y la comunicación del ENOS, destacando los retos que plantean los patrones oceánicos en evolución.

  • Panel de Servicios Climáticos Sectoriales: Representantes de Perú, Cuba y Costa Rica ilustraron cómo la información sobre el ENOS apoya los sistemas agrícolas, sanitarios y energéticos. Irene Trebejo (Perú) mostró el éxito de las tablas técnicas agroclimáticas y las plataformas comunitarias, mientras que Pablo Ortiz (Cuba) demostró cómo los modelos climáticos-sanitarios anticipan los brotes de enfermedades. Berni Fallas (Costa Rica) explicó cómo los pronósticos del ENOS orientan la planificación energética en un país que depende en gran medida de la energía hidroeléctrica. 

Los debates reforzaron un mensaje clave: el ENOS ya no es un fenómeno limitado al Pacífico tropical, sino que está determinado por las interacciones entre cuencas y las tendencias del calentamiento global. Los participantes coincidieron en la urgencia de desarrollar definiciones e índices regionales, mejorar la resolución de los pronósticos y fomentar el diseño conjunto de servicios climáticos con los usuarios finales.

Al concluir la sesión, Stewart-Ibarra hizo un llamado a la colaboración continua: «Al fortalecer los vínculos entre la ciencia, los servicios meteorológicos y sectores como la salud, la energía y la agricultura, podemos mejorar la resiliencia y el bienestar en toda América».

Puede ver la grabación completa aquí

Vea la agenda aquí.

Compartir en: