Los campesinos de bajos ingresos que residen en áreas periurbanas deben enfrentar la transformación gradual de sus medios de vida al mismo tiempo que intentan superar la pobreza y adaptarse a un entorno cada vez más urbano. Al respecto, el capital social parece incidir en los resultados de la transformación de tales medios de vida y podría aumentar tanto las posibilidades como las opciones para mejorar el nivel de vida de los campesinos, permitiéndoles seguir su propio camino. El presente artículo examina los mecanismos a través de los cuales el capital social facilita o restringe los medios de vida en dos municipios periféricos de México. Los hallazgos dan cuenta de la importancia de contar con instituciones informales y mecanismos no institucionales tanto para regular el acceso a los recursos en áreas periurbanas como para su distribución.